Carlos ha invitado a Capri unos días a Miami para que se compre un bikini, se broncee en la playa y que folle con él.
Después de perder su trabajo y su mansión, este casero obligará a pagar a una inquilina el alquiler o recibirá un castigo; aunque a ella le gusten los castigos.
Este paciente es un pobre bastardo con muy mala suerte que sufre una depresión aunque la enfermera Kasey intentará curarle.